Hola Michael,
Estoy parada sobre el hielo
En la punta de mi más alta montaña
Tengo puesto un guante blanco
bordado de estrellas luminosas
porque quiero alcanzar tu mano
escondida en medio de las nubes
de ese cielo tan azul
donde reposas.
Quiero contarte que estos días,
tus despojos son devorados con codicia
por aquellos que llenan sus barrigas
con dólares y dólares y dólares.
Aún de muerto, tu imagen tiene un precio
¡y qué precio!
Las historias que inventan sobre tí,
son ganancia segura,
porque ahora lo que importa
es que vendas, vendas,vendas
y que ellos
ganen, ganen, ganen
Lejos de la voracidad humana,
de pie en medio de mi montaña,
quiero darte las gracias
porque fuiste parte
de mis sueños de adolescente
y le diste magia a mis noches
en las que me dormía oyendo tus canciones.
Sé que siempre estarás conmigo
y con todos aquellos que te amaron
porque tu voz ya forma parte
de la voz eterna de los dioses.
Beatriz
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